DISCURSO DEL SUMO CONSEJO
La enseñanza del evangelio en el hogar
Mensaje del Sumo Consejo
“Instruye al niño en su camino;y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.”
Proverbios 22:6
Instrucciones de la presidencia de estaca
Estimados miembros del Sumo Consejo,
En estos tiempos desafiantes, es vital que enfoquemos nuestra atención en un pilar fundamental para la vida espiritual de nuestros hogares: la enseñanza del evangelio en la familia.
El hogar es la primera y más importante escuela donde los principios del evangelio deben ser enseñados con amor y paciencia. Aquí es donde nuestros hijos aprenden a orar, a estudiar las escrituras y a vivir los mandamientos, fortaleciendo su fe y testimonio. La enseñanza en el hogar crea cimientos firmes que los sostendrán toda la vida y ayudará a que toda la familia crezca unida en el amor de Cristo.
Como líderes de la estaca, nuestra responsabilidad es inspirar y animar a los miembros a hacer de sus hogares un lugar de aprendizaje y espiritualidad constantes. Un mensaje sobre la importancia de enseñar el evangelio en casa puede motivar a padres, madres y hermanos a priorizar estos momentos de enseñanza y reflexión, guiándolos a fortalecer la fe y los valores del Evangelio en su vida cotidiana.
A continuación, les comparto algunas sugerencias para preparar mensajes inspiradores para sus unidades, resaltando la importancia de enseñar el evangelio en el hogar.
Agradezco sinceramente su entrega y servicio constante en la obra del Señor. Su amor y ejemplo son pieza clave en la edificación del reino en nuestra estaca. Estoy siempre a su disposición para apoyarlos en esta hermosa obra. Muchas gracias por su dedicación y amor.
José Luis Barría Presidente de estaca
Introducción al tema
La enseñanza del evangelio en el hogar es un mandamiento y una bendición que fortalece el corazón y el espíritu de cada miembro de la familia. En Deuteronomio 6:6-7, el Señor nos manda que estas enseñanzas estén siempre en nuestro corazón y que las enseñemos diligentemente a nuestros hijos, hablando de ellas en todo momento del día. Esto implica aprovechar todas las oportunidades diarias, desde conversar durante las comidas, hasta compartir experiencias espirituales al finalizar el día. Además, momentos específicos como la noche de hogar se convierten en espacios sagrados para estudiar juntos las escrituras, cantar himnos y orar en familia. También es valioso el estudio del manual «Ven, Sígueme», que nos guía a aprender y aplicar las enseñanzas del Salvador de manera organizada y continua, ayudando a fortalecer el testimonio y la unidad familiar.
El hogar convertido en un centro espiritual fomenta un ambiente de amor, aprendizaje y guía constante. Así, nuestros hijos y familiares encontrarán en el evangelio una fuente de fortaleza, paz y dirección para todos los días. La noche de hogar, por ejemplo, es un tiempo dedicado a enseñar principios del Evangelio a través de historias, manuales, y dinámicas que incentivan la participación de todos. También podemos integrar momentos breves de oración y reflexión alrededor de pruebas o bendiciones recibidas durante el día, enseñando así a nuestros hijos y familiares a reconocer la mano del Señor en sus vidas cotidianas.
Al cumplir con esta responsabilidad, creamos un legado de fe y esperanza que atraviesa generaciones. Que cada miembro de esta estaca se sienta motivado a llenar su hogar del amor y la luz del Evangelio por medio de la enseñanza constante y el ejemplo vivo. Recordemos que enseñar el Evangelio no se limita a momentos formales, sino que también ocurre en las pequeñas conversaciones de cada día, en servir y apoyar a los demás dentro del hogar, y en mostrar con acciones la fe que profesamos. De esta manera, nuestras familias se fortalecen espiritualmente y están preparadas para enfrentar los desafíos de la vida con confianza y esperanza.
Estudio de las escrituras
Para su preparación, estudien las siguientes escrituras con oración y reflexión personal y consideren incluir otras que fortalezcan su mensaje.
Deuteronomio 6:6-7
6 Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón;
7 y las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte y cuando te levantes.
Efesios 6:4
4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Mosíah 4:15
15 Mas les enseñaréis a andar por las vías de la verdad y la seriedad; les enseñaréis a amarse mutuamente y a servirse el uno al otro.
Doctrina y Convenios 68:25-28
25 Y además, si hay padres que tengan hijos en Sion o en cualquiera de sus estacas organizadas, y no les enseñen a comprender la doctrina del arrepentimiento, de la fe en Cristo, el Hijo del Dios viviente, del bautismo y del don del Espíritu Santo por la imposición de manos, al llegar a la edad de ocho años, el pecado será sobre la cabeza de los padres.
26 Porque esta será una ley para los habitantes de Sion, o en cualquiera de sus estacas que se hayan organizado.
27 Y sus hijos serán bautizados para la remisión de sus pecados cuando tengan ocho años de edad, y recibirán la imposición de manos.
28 Y también enseñarán a sus hijos a orar y a andar rectamente delante del Señor.
Estudio de NUESTRO PROFETA Y Líderes
Lea o escuche los siguientes mensajes de las autoridades generales y reflexione solo lo que aprenda.
Recursos adicionales
Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Harold B. Lee
La enseñanza del Evangelio en el hogar
CÓMO DAR UN DISCURSO EFICAZ